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Tratamiento fiscal de las retribuciones de los administradores en España.

El tratamiento fiscal de las retribuciones que perciben los administradores de sociedades en España por todos los conceptos, a la espera de algún comunicado, circular o informe de referencia que elabore alguna de las corporaciones profesionales en materia fiscal en España o pronunciamiento específico por parte de la agencia tributaria, es a fecha de hoy ambiguo e indeterminado. Pese a ello, existen algunos aspectos que ya han sido consensuados por los profesionales del sector, que vamos a explicar y aclarar en el presente artículo a efectos de iluminar un poco ante tanta oscuridad.

El primer aspecto que la empresa debe replantearse es el importe global que percibe el administrador por todos los conceptos, y en especial, en aquellos casos en los que además de administrador sea también accionista mayoritario de la sociedad de forma directa o indirecta y por consiguiente tenga la capacidad de fijar el importe de las retribuciones a percibir. La actual normativa establece que se trata de una operación vinculada, regulada en la ley sobre el impuesto sobre sociedades, y cuyo importe deberá ser de mercado, es decir comparable y similar al que perciben otros administradores del resto de sociedades con un volumen de facturación similar, estén ubicadas en la misma zona geográfica y por supuesto en el mismo periodo de tiempo. En caso de no aplicarse esta norma, la administración podría considerar que , el exceso percibido respecto lo que se sería la media o retribución normal del sector, son dividendos y como tal sujetos a una retención específica para este tipo de rendimientos. Asimismo, en el supuesto que la administración considere que dicha retribución se encuentra por debajo de la media o retribución normal del sector, podrá exigir a la empresa a efectuar la retención correspondiente a esta diferencia que además no ha sido percibida por el administrador. En resumen, recomendamos establecer un estudio previo a la fijación de la retribución del administrador, mediante el acceso a bases de datos públicas y de reconocido prestigio, que nos permitan determinar un importe sobre dicha retribución.

El segundo aspecto que debe reconsiderar la empresa es relevante y podría afectar de forma directa a la liquidación del impuesto sobre sociedades. Me explico, existen sentencias al respecto de reciente publicación que determinan que aquellas sociedades que no tengan fijado en sus estatutos sociales que el cargo de administrador no es gratuito, sino que es retribuido no podrán deducirse fiscalmente como gasto el importe percibido por el administrador al considerarse que es una liberalidad. Es por ello por lo sugerimos que las sociedades revisen, valoren y modifiquen si procede el artículo de los estatutos sociales donde se determina si el cargo de administrador o administradores es retribuido. La propia agencia tributaria recomienda establecer que el cargo de Administrador de la entidad será retribuido, consistiendo la retribución en una cantidad dineraria fija periódica que será determinada para cada ejercicio por acuerdo de la Junta General, sin perjuicio de que también se pueda remunerar la prestación de otro tipo de servicios a la sociedad e indemnizarse los gastos en que se incurra por el ejercicio del cargo.

El tercer punto es el más complejo a tratar e indeterminado a fecha de hoy. Consiste básicamente en el tipo de retención que debe efectuarse al administrador en su liquidación mensual o trimestral por todos los conceptos por los que se le remunera. Parecía existir el consenso entre todos los profesionales, en el que se diferenciaba de forma clara que el tipo de retención a aplicar por el cargo de administrador como tal ( asistencia a juntas, actuaciones profesionales concretas, y todas aquellas tareas propias del administrador de una sociedad) debería ser del 42% ( con independencia del importe nominal a percibir) , dejando al tipo de retención general (es decir en función del importe nominal a percibir) al resto de conceptos por los que se suele retribuir en España al administrador que también efectúa, en especial en pequeñas y medianas empresas, tareas propias de director general, director comercial y/o de producción. Pues bien, este consenso parece que ha desaparecido en virtud de recientes interpretaciones por parte de la agencia tributaria y en las últimas sentencias ya publicadas. Tal y como manteníamos al inicio de este artículo, a la espera de que se pronuncien al respecto, sugerimos que las pequeñas y medianas empresas establezcan dos nominas mensuales (total 24 nóminas ) o una nominal mensual y una anual (total 13 nominas) a todos los administradores de la sociedad, en las que se separe de forma clara y concreta los conceptos por los que se retribuye al administrador, aplicando una retención del 42% para aquellos importes nominales que podamos considerar que se corresponden con las tareas propias de administrador de la sociedad ( parecería lógico pensar que podría ser hasta un 1/3 de la totalidad percibida) y una retención general como cualquier otro trabajador en función del importe que se considere percibe como director comercial, director general y/o director de producción (que podría ser los 2/3 restantes). Una buena práctica, podría ser determinar cada año en la Junta General de Accionistas, el importe a percibir por los administradores de la sociedad por cada uno de los conceptos anteriormente comentados.